La comadrona
Encarni Armentia fue una de las primeras comadronas de la maternidad de Arana, hace más de 50 años. Su vocación y tesón la llevaron desde el campo a Vitoria para ejercer la profesión durante una época en la que no paraban de nacer bebés. Una noche cualquiera Encarni llegaba a asistir más de 10 partos. Eran los años del baby boom.
Origen rural
Cuando Encarni Armentia nació en Arcaya, en el año 1945, el campo, la siembra, era el sustento de su familia y de otra veintena de vecinos y vecinas también labradores. Los bueyes ayudaban a arar la tierra y Encarni recuerda que su madre hacía queso y mantequilla para casa. Entonces ya pasaba el camión cisterna a recoger la leche por el pueblo, pero en tiempos de su abuela era ella la que iba con las cantinas en el burro a vender la leche de sus vacas a Vitoria.
El cereal que sembraban era trigo, cebada, patatas, habas, alfalfa y remolacha, que en tiempos de la madre de Encarni se vendía a la Azucarera. Se cultivaba en ‘las balsas’ que pertenecieron a Arkaute, Elorriaga y Arcaya. Lo que hoy es Salburua es lo que ella conoció como ‘las balsas’, y la tierra era ideal para la remolacha.

Vidas diferentes
Las vidas de estas tres mujeres -hija, madre y abuela- han sido muy diferentes, pero la verdadera transición se ha producido en Encarni. Cuando nació se trabajaba el cereal en pequeñas y medianas fincas de unas 60 fanegas, “una fanega viene a ser unos 2.500 metros cuadrados”. Sin embargo, en los años 60 llegó la Concentración Parcelaria y con ella el tractor y el trabajo con otra maquinaria.
Siempre vio a su padre sembrar a mano, aunque también tenían segadora y trilladora, que entonces se compraban en la Fábrica de Ajuria y en Aranzabal. Pero en los 60 todo cambió muy rápido y a sus padres les pilló mayores, ya no pudieron disfrutar de aquellos adelantos.

Las matronas de Vitoria
Matrona durante 40 años, lo de Encarni Armentia fue vocacional. Después de estudiar enfermería en Bilbao “renuncié a un viaje porque la economía familiar era escasa y me fui a la maternidad de Santa Cristina en Madrid, que tenía un renombre”.
Luego ya en Vitoria ejerció en la maternidad de Arana -inaugurada en 1958- donde llegaron a nacer 45.000 vitorianos. Fue el primer hospital de la Seguridad Social en Álava.
En el medio rural alavés la mujer de siempre ha ayudado a traer a los niños al mundo, eran las famosas parteras que hacia 1908 cobraban unas 5 pesetas por asistir en un parto. La misma Encarni nació en Arcaya asistida por la señora Cirila en el año 1945, meses antes de que terminara la Segunda Guerra Mundial. Entonces, en los pueblos de Vitoria, “a orillas de la ciudad no se pasaba hambre pero había necesidad y mis padres pagaron a la partera con un pan”.
Eso fue así hasta que a principios de los años 60, gracias a los avances de la medicina, todas las mujeres ya iban al hospital a parir.
“Cuando una mujer daba a luz, en los 40 días siguientes no salía de casa…una de las cosas que no se dejaba hacer era que personas mayores, feas, o con antecedentes dudosos besaran al niño. Se creía que todo lo que fuera feo y malo se pegaba. Se daban casos de niños muy llorones y nerviosos y se creía que estaban endemoniados, por ello se les llevaba al cura para que les hiciera un exorcismo”.
“Lo primero que los niños comían al abandonar el pecho era siempre sopas de ajo”.
+INFO: “Parteras y comadronas.” Pilar Alonso Ibañez



