Si existe un lugar mágico en Laudio es Santa Lucía, esa cima natural cargada de historia, de leyenda, de pasado y de un tremendo presente.
Está coronada por la iglesia de Santa María del Yermo, en la que se ha realizado una importante excavación arqueológica que ha puesto al descubierto los templos que la precedieron. El originario es del siglo XI y se construyó bajo el dominio de los Reyes de Navarra. En el siglo XIII, bajo un rey castellano se amplió, y fue a mediados del s. XIV cuando la aristocracia local (los Ayala y otros linajes) le dio la forma que tiene hoy.
A su lado se encuentra la popular y querida ermita de Santa Lucía, donde las peregrinaciones en busca de salud fueron continuas. Más abajo la ermita de San Antonio, hasta donde se trasladó la ‘pisada de la Virgen’.
Lugar de paso hacia Bilbao, se cree que pudo existir una pequeña pero importante población aldeana medieval, probablemente de gran importancia ganadera, aunque no se sabe. Lo que sí se puede decir es que allí arriba, donde la naturaleza te abraza con su verdor, hay un restaurante, Zura, que sabe cómo añadirle emoción al paisaje con su carta. ¡No te pierdas sus sartenecos!
Santa María del Yermo y Santa Lucía, junto con el campanario exento forman un Conjunto Monumental reconocido en 2003, al que hoy en día se conoce como ‘Ermualde’.