Si hay una cita con tradición en Laudio esa es el Viernes de Dolores. Ya desde antaño, ese día, personas de todo el valle se acercaban en busca de privilegios cristianos que en sus propios pueblos no tenían. Hoy los motivos son más festivos que otra cosa, pero igual de atrayentes.
El Viernes de Dolores es el que, para muchos, da arranque a la Semana Santa. Es el último viernes de la Cuaresma, y está marcado en el calendario cristiano por la más estricta renuncia: “se toma como día de ayuno y abstinencia, quedando prohibido el consumo de carnes”. Menos en Laudio… ya que, según creencia popular, alguno de los marqueses de Urquijo intercedió frente al Papa para conseguir una bula según la cual, se podía comer carne en Laudio a pesar de ser el viernes más estricto de la Cuaresma.
Así, se daba más prestancia a aquella feria agrícola-ganadera instaurada en 1890 como mandato testamentario del primer marqués. No hay constancia documental de aquel permiso para el consumo de carne por lo que se supone que no fue más que un apaño local. Sea como fuere, la jornada ha quedado como una de las más festivas del municipio.
Otras jornadas populares e ineludibles por su popularidad son la Feria de San Blas y el día del Baserritarra, en plenas fiestas patronales.