El nombre de este documento medieval tiene su origen en un listado que realizaron los monjes del Monasterio de San Millán de la Cogolla para organizar el pago de tributos que se cobraba en rejas de hierro de arado, pero también en ganado.
Fundamental para conocer el origen y la toponimia de muchos pueblos de Álava, gracias a la Reja de San Millán tenemos información de las 300 aldeas que existían, de las que hoy en día casi 200 siguen habitadas. El documento menciona por primera vez a muchos núcleos que conforman el territorio alavés, entre ellos “Gastehiz”, y cómo debían contribuir con impuestos al Monasterio.
La Reja de San Millán – redactada en el siglo XI- ocupa cuatro páginas del Becerro Galicano, un códice que recopila numerosos textos medievales y se encuentra en el cartulario del Monasterio de San Millán de la Cogolla, en La Rioja.