Las termas de Arkaia disponían de piscinas con agua fría, templada y agua caliente además de un vestuario. ¡En el siglo primero! Los comerciantes y soldados que transitaban por esta vía del imperio romano (Iter XXXIV ab Asturicam Burdigala), que conectaba Burdeos con las minas de Astorga, al llegar a Arkaia-Suestatium podían descansar y darse un baño.
Los romanos construyeron en Arkaia una gran infraestructura hidráulica y de saneamiento de aguas residuales. Se sabe que antes de los romanos Susetatium era un asentamiento Caristio, en esa época los vecinos de Arkaia vivían en cabañas de madera, sin agua ni saneamiento, así que este spa romano de termas de piedra debió ser un auténtico lujo.
El yacimiento arqueológico es conocido como tal desde finales del siglo XVIII, pero fue Ramón Loza quien en los años 70 sacó a la luz el conjunto termal. En las excavaciones también se han encontrado vajillas, recipientes de vidrio, agujas de pelo y alfileres para las togas, joyas, herramientas de cantería, monedas…y muchos fragmentos de esculturas. Hoy en día los arqueólogos Miguel Loza y Javier Niso continúan excavando en el yacimiento arqueológico por iniciativa de la Junta Administrativa de Arkaia.
El concejo de Arkaia se encuentra a 4 km al este del centro de Vitoria, y sigue teniendo apariencia de pueblo porque no está todavía unido al entramado urbano de la ciudad y mantiene la actividad agrícola. Aparece en el documento de la Reja de San Millán como una de las aldeas que contribuía con la donación de una reja de arado para el monasterio en el año 1025. Arkaia fue una de las aldeas donadas a Vitoria por Alfonso XI en 1332.
(*) A 4 km de Vitoria-Gasteiz